La vida es guay si no se pone borde

lunes, febrero 28, 2005

Entrega III

Tutututu......tututu....

Aún escuchó varios tutuuus antes de que su mano derecha fuera capaz de despegar el teléfono de la oreja.Su rostro estaba livido como si en décimas de segundo el rey
de las tinieblas ó, mejor dicho, la reina, hubiera succionado hasta su última gota de sangre a traves de la línea telefónica. Tragó saliva, respiró hondo y maldijo en su interior. Como un zombi se dirigó al cuarto de baño. Una vez allí había olvidado por completo que había ido a hacer ¿ducharse? no... le parecía recordar que no hacía ni una semana de la última vez que lo hizo, miró el WC por si le venía la inspiración pero tampoco..... ¡por fin recordó! ¡el Topezetapàn!.Abrió el botiquin y cogió con mano trémula el frasquito, extrajo cuatro comprimidos y se los tragó ¡zas!
tal vez los barbitúricos le harían olvidar aquella voz y aquella cita. A decir verdad no tenía ni idea de quien le había citado aunque la voz le sonaba como suenan las campanas de las Iglesias al dar el Angelus...y como era depresivo y catastrofista por naturaleza olía a chamusquina y cuando el olía a chamusquina es porque en alguna parte había chamusquina. Calle Inmaculada número 28....Volvió al dormitorio y, efectivamente, el esbozo de la sábana estaba chamuscado ¡maldito cigarrillo!. Bueno, ahora ya no tenía nada claro, a decir verdad nunca lo había tenido. Encendió otro cigarrillo y se dirigió a la cocina a prepararse un café, por el patio de luces se oía a alguien batiendo un huevo y tatareando una inocente cancioncilla "Ay pena, penita pena.....pena de mi corason..."

Firmado Doña Estado Febril