La vida es guay si no se pone borde

jueves, febrero 10, 2005

MI TERMOMETRO

Antes a acostarme quisiera hacer una reflexiones. Yo tenía un termómetro en casa, no uno de tomar la fiebre, no. Era un termómetro de pie de esos que se ponen en la librería y da el pego aparte de dar la temperatura. Aparte de su función primordial me servía de pisapapeles, bueno de pisalibros, pues lo tenía encima de dos tomos. Bueno, a lo que vamos, cuento esto porqué ya no lo tengo, se ha ido ¿solo? ¡no, por Dios! se ha ido bajo el brazo de alguien que con la vil excusa de asesorarme sobre... bueno, no viene a cuento, ha entrado en mi casa y ¡zas! delante de mis narices se ha apoderado de mi termómetro. La verdad es que no he puesto resistencia ¿será por que en casa tengo 12 termómetros mas? ¿será que en el fondo quería deshacerme de uno de ellos?. Pero ahora lo encuentro a faltar y no se si llamar al quitatermómetros y exigirle que me lo devuelva. Tal vez lo haga pero eso será mañana porque ahora me voy a la cama ¡apa!