La vida es guay si no se pone borde

jueves, abril 21, 2005

Entrega VI

Menuda era la madre de Johnny para estas cosas.

- ¿Perderme yo este sarao? ¡Ni muerta!, exclamó la buena señora

- Mamá, odio decirte esto, pero estás más tiesa que el palo de la bandera. Mira que te cuesta aceptar que lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos,

- ¡Calla, desalmado! Ahora te me vas a poner poético. Pero si es la única estrofa que te sabes y siempre acabas diciendo "caminante no hay camino, con cien cañones por banda, me como un pepino".

Johnny aceptó la derrota porque discutir con un fantasma se le hacía muy cuesta arriba. Aún no había superado el impacto de la primera aparición de su madre justo un mes de ver la película Casper.

Aunque Johnny conocía un punto flaco de su madre al que se dirigió como un rayo.

- Mamá, se ha acabado el vodka, ¿por qué no vamos a comprar 10 botellas al Lidl?. Te veo muy alterada y tienes que estar preparada por si doña Satanina quiere guerra.

El efecto fue inmediato. Más mansa que un conductor que lo ha parado la guardia civil por adelantar en línea continua, la madre de Johnny entró en el super sin requistar.

Lo que no sabía era lo que le tenía preparado el bueno de su hijo.

Firmado: Don termómetro

1 Comments:

At 27 de abril de 2005, 22:53, Anonymous Anónimo said...

Genial la aparición de AC en la novela¡ Muy ocurrente¡

 

Publicar un comentario

<< Home